Pruebas de Caderas y Codos

La prueba de displasia de cadera y codo es un estudio radiografías que se le hace al labrador para ver si sus articulaciones están bien formadas.

La prueba de displasia de cadera y codo es una evaluación radiográfica oficial que hacemos a nuestros labradores para asegurarnos de que sus articulaciones son correctas.
Nos permite seleccionar reproductores sanos, reducir el riesgo de displasia en los cachorros y mejorar la salud de la raza.

El proceso consiste en realizar radiografías específicas de caderas y codos cuando el perro alcanza la edad adecuada(normalmente a partir de los 12–15 meses, según la normativa). Para obtener imágenes precisas, el perro se coloca en una posición concreta y suele utilizarse sedación ligera, de forma segura y controlada por el veterinario.

Las radiografías no se interpretan de forma subjetiva: se envían a un organismo o veterinario acreditado, AVEPA, SETOV, AMVAC…, que evalúa cómo encajan las articulaciones y asigna una calificación oficial. Solo los perros que obtienen resultados aptos entran en nuestro programa de cría.

En cadera, la clasificación va normalmente de A a E:

  • A: caderas normales, sin signos de displasia.

  • B: caderas casi normales, cambios mínimos sin importancia clínica.

  • C: displasia leve.

  • D: displasia moderada.

  • E: displasia grave.

En codo, el sistema suele ir de 0 a 3:

  • 0: codo normal.

  • 1: cambios muy leves.

  • 2: displasia moderada.

  • 3: displasia grave.

Como criadores responsables, solo utilizamos para la cría perros con resultados aptos (normalmente caderas A o B y codos 0), ya que el objetivo es reducir al máximo el riesgo de transmitir problemas articulares a los cachorros.